¿Sabes discernir las señales de los tiempos?

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Seamos proactivos en la prevención, formación y acompañamiento de la sexualidad de las nuevas generaciones.

Es necesario que en nuestras iglesias seamos discipulados bajo la cosmovisión bíblica, que seamos contracultura ante la deformación que se pretende llevar a cabo, que trabajemos en la formación de la sexualidad de nuestros hijos e hijas, nietos y nietas, desde la perspectiva bíblica.

 

Autor: Felipe Fierro Bastías
Presidente Nacional ACyM

“Los fariseos y los saduceos se acercaron a Jesús y, para ponerlo a prueba, le pidieron que les mostrara una señal del cielo.  Él les contestó: «Al atardecer, ustedes dicen que hará buen tiempo porque el cielo está rojizo,  y por la mañana, que habrá tempestad porque el cielo está nublado y amenazante. Ustedes saben discernir el aspecto del cielo, pero no las señales de los tiempos.”
(Mateo 16. 1 – 3)

Desde hace varios años atrás, somos observadores de un sinnúmero de leyes o proyectos de ley que están en discusión en el Congreso Nacional, entre ellas el aborto en tres causales, matrimonio homosexual, ley de igualdad de género. Todo esto, es parte de la agenda del movimiento gay que se mueve en nuestro país y avanza en sus objetivos bajo el paraguas del denominado “progresismo”.

Frente a esto, la iglesia en general ha quedado prácticamente inmóvil, a lo sumo ha efectuado algunas declaraciones públicas o ha participado de expresiones ciudadanas que han llamado la atención sobre estos aspectos, pero en general, pareciera no preocuparnos o, peor aún, no estamos discerniendo la gravedad de lo que sucede.

La ley de igualdad de género pretende formar a nuestros niños y niñas en la “elección de su género independiente de su sexualidad natural”, ellos podrán elegir ser mujer u hombre, aunque su cuerpo creado por Dios ya los ha definido. Todo se empezará a poner en práctica en la educación desde el jardín infantil y pre kínder.

Junto con hacer notar y acrecentar nuestras ponencias ante la ciudadanía y las autoridades del país, se requiere ser proactivos en la prevención, formación y acompañamiento de la sexualidad de nuestros niños y niñas, adolescentes, jóvenes y familia en general. Es necesario que en nuestras iglesias seamos discipulados bajo la cosmovisión bíblica, que seamos contracultura ante la deformación que se pretende llevar a cabo, que trabajemos en la formación de la sexualidad de nuestros hijos e hijas, nietos y nietas, desde la perspectiva bíblica.

Las señales de los tiempos son claras y el pueblo de Dios debe leerlas y moverse bajo el poder de Jesucristo para intervenir como luz y sal en esta sociedad sin Dios.

Cada día que pasa es un espacio que se pierde para formar y proteger a los niños y niñas de nuestro país, por esta razón se requiere movernos con urgencia, ya que somos responsables ante Dios y las familias que componen nuestras comunidades eclesiásticas y aún más allá de ellas. Para esto, se necesita un trabajo conjunto de la Junta Ejecutiva, los Comités de Distrito y las iglesias locales de la Alianza Cristiana y Misionera de Chile.