La Comisión olvidada en la Niñez

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La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo” -Nelson Mandela

Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” Proverbios 22:6

Si bien durante años como iglesia no nos hemos preocupado lo suficiente por los niños y menos aún por aquellos que presentan alguna dificultad, nunca es tarde para poder poner en práctica la comisión que Cristo nos entregó de llevar el evangelio a toda criatura.

Autor: Pamela Matus Fuentealba

Todos sabemos y somos conscientes de la importancia que tiene el entregar un mensaje claro y una base sólida a los niños en cuanto a ser seguidores de Cristo; pero, dentro de esta tarea no siempre encontramos las herramientas más adecuadas con las cuales poder llevar adelante esta instrucción de la infancia; más aún, cuando se trata de pequeños que presentan alguna necesidad educativa especial (déficit atencional, trastornos del espectro autista, discapacidad intelectual, etc).

Se considera que un estudiante presenta “Necesidades Educativas Especiales” cuando muestra dificultades mayores que las del resto de los niños de su edad para acceder a los aprendizajes que le corresponden de acuerdo a su curso y requiere apoyos especializados para compensar dichas dificultades. Estos apoyos deben ser entregados por cada una de las personas que interactúan con ellos. Algunos de estos apoyos que debemos tener en cuenta son los siguientes:

  • Es importante comprender primeramente que todos los niños, aunque presenten algún tipo de discapacidad, son esencialmente “niños”, por ende su forma de comprender el entorno es la misma, y esto es a través del juego. Por lo tanto, este es un medio que podemos usar para la enseñanza no solo del lenguaje sino de la palabra de Dios (por ejemplo si quiero hablarles sobre el arca de Noé, podemos hacer un juego con animales).

  • Utilice muchas vías de aprendizaje. Esto se refiere a que algunos niños aprenden mejor con los oídos, otros con la vista y otros con el tacto o el movimiento. Por ejemplo si deseo hablarles sobre la creación, puedo hacerles probar distintas frutas, o palpar diversas superficies con texturas como pasto, arena, etc. Al usar esta estrategia de enseñanza se debe tener en cuenta que algunos niños como aquellos con trastornos del espectro autista son hipersensibles a ciertas texturas, aromas o sabores, por lo que estas actividades se deben realizar en lo posible con supervisión personalizada para estos menores.

  • Por otro lado las instrucciones que les entregamos a los niños siempre deben ser sencillas, con un leguaje simple para lograr la comprensión y seguimiento de estas.

  • El uso de material concreto, es decir objetos que los niños puedan manipular (por ejemplo si hablo de un árbol, llevar hojas para que trabajen con ellas) es otra estrategia que beneficia el aprendizaje significativo.

Si bien, durante años, como iglesia no nos hemos preocupado lo suficiente por los niños y menos aún por aquellos que presentan alguna dificultad, nunca es tarde para poder poner en práctica la comisión que Cristo nos entregó de “LLEVAR EL EVANGELIO A TODA CRIATURA”.

Bibliografía: Guía de escuela, familia y necesidades educativas especiales ministerio de educación. Santiago, Chile, MINEDUC, 2012.

Blanco, G.R, (2006). La Equidad y la Inclusión Social: Uno de los Desafíos de la Educación y la Escuela Hoy. REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, vol. 4 (núm. 3), pp. 1-15

Tomlinson, C.A.;(Primera edición). (2005). Estrategias para trabajar con la diversidad en el aula. Buenos Aires, Argentina: Paidós.