El evangelio que leen las nuevas generaciones

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El evangelio está siendo leído por medio de las vidas: la vida tuya y la mía

Nuestras cartas son ustedes, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres. Y es manifiesto que ustedes son carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.”

2 Corintios 3:2-3 

Las generaciones jóvenes prefieren antes que el discurso, los hechos; antes que la institución, la comunidad; antes que reglamentos, las relaciones interpersonales. Y es desde allí, desde los hechos, la comunidad y las relaciones interpersonales significativas que podemos enseñarles, educarlos y formarlos según la enseñanza bíblica.

Autor: Rudy Jara, Pastor Alianza Providencia

Chile es el país del cono sur donde, según la UNESCO, menos se lee de manera voluntaria o por iniciativa propia. Y son varios los medidores que demuestran que nuestros hábitos de lectura son pobres, por ejemplo cada año los resultados del SIMCE y PSU nos hablan de los bajos niveles de comprensión lectora de nuestros niños y adolescentes. No leen y lo que leen, no lo comprenden. Cuando se trata de estudiar o leer la Biblia, debemos suponer que la situación no es muy distinta. Pero en este artículo no hablaremos de lectura y no porque no la considere importante.

Por otro lado, mucho se ha dicho respecto de los nuevos modelos de educación en el Siglo XXI. De cuáles serían las mejores metodologías y tecnologías para hacer más atractivo el proceso de aprendizaje y captar mejor la atención de las generaciones jóvenes. Y está muy bien que nos preguntemos y reformulemos las metodologías que usamos. Pero en este artículo, tampoco hablaremos de metodologías.

De lo que sí hablaremos es de instrucción bíblica para nuestros adolescentes. O por lo menos de un aspecto fundamental, un principio esencial en la instrucción bíblica: SER NOSOTROS MISMOS EL MENSAJE. Y es que no debemos olvidar que la instrucción no podemos reducirla sólo a un cúmulo de información vaciada en las cabezas de los chicos, como tampoco a algún tipo de metodología. 

Las generaciones jóvenes sí están leyendo, están leyendo el evangelio y conociendo al Jesús que tú estás viviendo. TÚ MISMO ERES EL EVAGELIO QUE LEEN LAS NUEVAS GENERACIONES. Pablo escribe algo que nos es muy útil al momento de instruir como padres y comunidad de fe a nuestros adolescentes. En 2 Co. 3:2-3 dice: Nuestras cartas son ustedes, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres. Y es manifiesto que ustedes son carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.”

El evangelio está siendo leído por medio de las vidas. La vida tuya y la mía. El modelo de Jesús es uno en el que la enseñanza se encarna, se vive, se experimenta. Es la Vida Nueva en nosotros dándose a conocer, modelando la vida de otros. Las generaciones jóvenes prefieren antes que el discurso, los hechos; antes que la institución, la comunidad; antes que reglamentos, las relaciones interpersonales. Y es desde allí, desde los hechos, la comunidad y las relaciones interpersonales significativas que podemos enseñarles, educarlos y formarlos según la enseñanza bíblica. La misma neuro-educación nos dice hoy en día que no aprendemos memorizando ni repitiendo, sino que aprendemos imitando, haciendo y cuando lo que aprendemos encuentra su sitio y sentido en la vida cotidiana junto a los demás. Con razón  Deu. 6:7 nos dice: “y las inculcarás a tus hijos; y hablarás en ellas, sentado en tu casa y andando en el camino, y acostándote y levantándote”. No es cuando vaciamos conocimiento bíblico en nuestros hijos o adolescentes cuando ellos más aprenden, no es cuando nuestra metodología es la más didáctica, es cuando en el camino de la vida, en lo cotidiano le inculcamos la enseñanza empapada en nuestras propias vidas; cuando nos relacionamos con ellos en casa, cuando ven el tipo de relación que tenemos con nuestra esposa o esposo, cuando ven la forma de llevar nuestras finanzas, cuando nos ven llegar luego de un mal día de trabajo, al salir de paseo, al ir al cine, al servir en la comunidad de fe. Ellos están leyendo el evangelio y conociendo a un Jesús por medio de nuestras propias vidas. Cuando ellos ven que la enseñanza oral está sostenida en los hechos de una vida de alguien que ama a Jesús, que está siendo transformada por Él, entonces sus vidas son impactadas.

Seamos esas cartas que las nuevas generaciones leen y en las que conozcan el evangelio. Tengamos un perfil público (no me refiero a facebook) en la vida diaria donde ellos puedan ver y leer nuestras vidas. Para formar a las nuevas generaciones bajo una enseñanza bíblica sólida, tendremos que considerar seriamente ser esos padres, abuelos, líderes y pastores que están conociendo y viviendo a Jesús.

Muchas veces conversamos sobre esto con Ricardo Patricio y Anita María, padres y líderes de adolescentes, compañeros de ministerio, que este principio es transversal, sea que vivas en Arica o Puerto Natales, seas parte de una comunidad grande o pequeña, seas padre, amigo, líder o pastor…Tú eres la carta abierta que leen ellos para conocer a Dios. Tú eres el mensaje, tú eres el evangelio que están leyendo las nuevas generaciones. Que ellos lean en ti a Jesús.