Editorial

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Una “vida de comunión” fue el desafío dejado por Jesús para sus discípulos, así el mundo sabría de su venida y  mensaje. Una comunidad, no es más que un grupo de personas que tienen como objetivo llevar una vida o gustos en común basadas en el apoyo y ayuda mutua. El hombre es un ser social por naturaleza y necesita de otros, porque nadie es autosuficiente. Es una  tendencia natural que nos impulsa a buscar a otros, con el fin de alcanzar objetivos que exceden las capacidades individuales.

Muchas veces vivir o coexistir con los demás (y hasta con uno mismo) parece una tarea difícil; sin embargo la vida nos aporta obstáculos que enfrentar y superar, tiempos en que necesitamos de otros, indudablemente esto nos acerca  a las personas y nos ayuda a mejorar nuestra forma de vivir con ellas. En la Biblia existe una Regla de Oro”, que tiene que ver con tratar a tu prójimo como te gustaría que ellos te traten a ti.

Los primeros cristianos estaban unidos en la fe, amor, oración y misión de seguir a Cristo. Vivían como auténticos hermanos compartiendo todo, ayudando y asistiendo al necesitado, e impactando a la sociedad con la forma de tratarse y amarse, hacían del cuidado y atención del hermano un estilo de vida.

Los acelerados tiempos actuales, la tecnología que se renueva minuto a minuto, el consumismo, exitismo, la violencia, la falta de amor y de atención, la desconfianza, el inconformismo, la competitividad, aíslan cada vez más al ser humano, haciendo decaer los valores cristianos, humanos, ciudadanos y desvirtuando el principio bíblico de vivir en comunión.

Esta edición “Viviendo en Comunidad”  es un llamado a retomar el verdadero significado de hermandad en nuestras vidas, familias e Iglesias.

“En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes.”1 Pedro 3:8 (NVI)

Andrea Maldonado C.

Directora Salud y Vida