Amigos en todo tiempo

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Un amigo, está cuando se le necesita

“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;  y amigo hay mas unido que un hermano.” Prov. 18:24

“El amor es vital para construir una relación recíproca, sin interés, que se desarrolla y fortalece en el marco de la confianza, respeto y sinceridad.”

Autor: Zadia  Arriagada B. Miembro 2 ACyM, Temuco. Consejera Junta Ejecutiva ACyM, Chile

Cuando la angustia invade nuestro ser y el dolor se derrama en lágrimas, un hombro, un abrazo, un apretón de manos sustentado en el silencio, es más efectivo que mil palabras. Lo anterior es una radiografía de un amigo que está cuando se le necesita.

Jesús nos enseña que la amistad es tan importante que incluso un amigo puede dar la vida por el otro, sin esperar nada a cambio. Él afirma en Juan 15:13: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” y uno de sus mandatos es : que améis unos a otros.

Por consiguiente, el amor es vital para construir una relación recíproca, sin interés, que se desarrolla y fortalece en el marco de la confianza, respeto y sinceridad. El amor es tan importante que Proverbios 18:24 nos enfatiza que hay que amar al amigo siempre porque en los tiempos más difíciles y llenos de tristeza es como si fuera un hermano.

Es así como a lo largo de las Escrituras encontramos grandes ejemplos de amistad que retratan lo antes dicho. Tal es el caso de David y Jonathan, quienes tenían una devoción inseparable y un gran afecto, y aun cuando el Rey Saúl lanza una campaña de persecución contra  David,  su hijo Jonathan apoya, defiende y sufre en silencio las injusticias que vive su amigo del alma. (1 Samuel 18)

Otra muestra de amistad real, y rompiendo toda estructura cultural, es Jesucristo y sus amigas mujeres, a quienes consideró  personas valiosas y de gran estima. Es más, según el Evangelio de Juan 11:17-37, Jesús tuvo cercanía con esta familia compuesta por dos mujeres y un varón; Marta, María y Lázaro. Él Privilegió la hospitalidad y alimentación de estos hermanos oriundos de Betania, quienes siempre estaban atentos a sus enseñanzas y consejos. Sin embargo, como todos en esta vida, esta familia pasó por un periodo difícil y de mucha angustia: la muerte del amado Lázaro.  Impresiona la actitud de Jesucristo pues se estremeció en espíritu y se conmovió tanto que protagonizó el versículo más corto de la Biblia: Jesús lloró. Lucas 11: 35

Sus lágrimas son un ejemplo de empatía, ternura y sobretodo amor, algo digno de practicar y que en definitiva si queremos ser buenos amigos es imperativo imitar.

“En todo tiempo ama el amigo y amigo hay más unido que un hermano” Prov. 17:17

Otro ejemplo de amistad sincera lo encontramos en los evangelios que relatan la acción temeraria y valiente de dos hombres en tiempos difíciles. Y aunque estos eran miembros del Concilio Judío fueron seguidores de Jesús, por lo tanto su admiración la mantenían en oculto por temor a las autoridades judías.

Sin embargo, al morir Jesucristo, ellos sin temor dejaron de encubrirse e hicieron pública la estrecha amistad secreta que tenían con el maestro. ¿De quiénes estamos hablando? De José de Arimatea y Nicodemo. Juan 19:38-40 nos relata que José de Arimatea solicitó a Pilatos el cuerpo del Señor Jesús  para ponerlo en la sepultura de su propiedad. En tanto Nicodemo llevó un compuesto de mirra y de áloes, como de cien libras,  para envolver el cuerpo con especies aromáticas;  sin duda un verdadero acto de adoración, amistad y hermandad.

En resumen, el amigo que acompaña, como lo hemos observado en los ejemplos anteriores, recibe y se fortalece con las riquezas de la amistad, pero también frente a los embates de la vida sufre y acompaña la procesión que causa el mal del otro. Una amistad que perdura, da gozo en el corazón, pero también entristece cuando recibimos de él la causa de sus desvelos.  Es por eso que una manera de comprometernos, además de apoyar escuchando y guardando discreción, es ir juntos a los pies del  Señor depositando en Él  todo nuestro ser  junto a la carga que aflige al amigo. La oración de fe es eficaz, da paz y confianza, sabiendo que todo está en las  manos de Dios y en su voluntad.

JESUCRISTO como dador de amor y amistad, manifiesta: “Vosotros sois mis amigos”. Y en expresión sublime sacrificial dice: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”. Sn Juan 15:13-14.