¡Agentes de Transformación!

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No desechemos lo que tienen para entregar

Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos”… Juan 6:9ª

Más que en una enseñanza dogmática, enfoquémonos en una edificación integral”Formar hombres y mujeres dispuestos a colaborar con Dios en su obra de transformar el mundo para que éste refleje su gloria “ (Segura, 2006).

Autor: Camila Rauque Aro, 1ª Alianza de Osorno

¿Dónde compraremos pan? Estaba tan cerca de Jesús, que escuchó cuando le preguntó a Felipe. Imagino a la mamá del muchacho, mientras alistaba la comida para el viaje, diciendo: “Pórtate bien”. “¡no hables con cualquiera!”. “Acércate a Él”. “Escucha lo que dice”, “No te alejes de Él”. “Abrígate, las tardes son heladas”. ¡Sigue a Jesús! Y todas esas cosas que dicen las mamás. ¡Sigue a Jesús! una de las cosas más importantes que un niño puede escuchar.

En el libro de Juan se relata esta escena, donde un muchacho se acerca a los doce para regalar su colación, cinco panes y dos pececitos, quería colaborar en la necesidad del momento, necesitaban comida para alimentar a toda esa gente y el muchacho tiene algo para dar. Quizás esta es unas de las razones por las que Jesús dice que para entrar al reino de Dios debemos ser como niños, ellos son sencillos, divertidos, disfrutan con poco, se toman a pecho cualquier misión que se les encomiende, creen todo lo que se les dice, creen en Dios a ciegas.

A menudo escuchamos que los niños son el futuro de una nación y son la esperanza del mañana, sin duda es una gran verdad y a nivel internacional se aúnan esfuerzos para el cuidado y bienestar de la infancia o por lo menos se realizan intentos para ello. Como cristianos también nos preocupamos de los niños, realizamos algunas actividades sociales, contamos con las escuelas dominicales, entre otras actividades, pero ¿Cuál es nuestro gran objetivo?

Harold Segura, en su libro “Un Niño Los Pastoreará”, señala: “Se presta más atención a la enseñanza doctrinal (en su sentido dogmático) que a la formación integral; se acentúa la instrucción para su comportamiento eclesial (en su sentido confesional), pero se desvirtúa la formación para su participación social”, acaso ¿Estaremos haciendo esto? ¿Estamos entregando más una enseñanza doctrinal, que integral? Queremos que los niños lleguen a nuestros templos, que sigan a Jesús y no se desvíen del camino correcto, queremos que se comporten, pero nuestro objetivo debe ser aún mayor: “Formar hombres y mujeres dispuestos a colaborar con Dios en su obra de transformar el mundo para que éste refleje su gloria y que fallamos miserablemente si no formamos personas abiertas al futuro de Dios y sensibles a las necesidades de su prójimo”. (Segura, 2006).

Los niños ya no viven en una burbuja, esta generación, nativa digital tiene acceso a todo, aprenden muy rápido, tienen una personalidad increíble, les encantan las oportunidades para ganar habilidades y probarse a los demás, en general responden con fuerza y entusiasmo cuando se les proveen oportunidades. Los niños están listos para escuchar a Jesús, están dispuestos a seguirle y por sobre todo a colaborar en su Reino. Más que en una enseñanza dogmática, enfoquémonos en una edificación integral; los niños deben conocer a Dios, deben recibir apoyo de su familia y/o iglesia, su carácter debe ser fortalecido, deben descubrir el propósito de Dios para su vida y desarrollar el conocimiento, dones y habilidades para cumplir el llamado de Dios y qué mejor que ellos hagan, que sean partícipes del trabajo y de la fe que ha sido sembrada en ellos.

Los niños, tweens (preadolescentes) y adolescentes no son el futuro, son un recurso enorme de influencia con sensibilidad a la voz de Dios y con la disposición de hacer su voluntad ahora, ¡son agentes de transformación! Abramos nuestros ojos, capacitémosles y desafiémosles entregando responsabilidades ¡ellos lo harán! Y muy bien, ¡No perdamos lo que tienen para entregar!

Como el muchacho que siguió al maestro por los campos queriendo escuchar a Jesús, así son nuestros niños, a través de ellos ¡Dios hará cosas increíbles!